Oro de Rey

porJavier León Herrera

10 minutos

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Toda una vida
 Por Emilio Estefan
 ¡Cuánto han cambiado las cosas para Luis Miguel, para mí y para el mundo entero! Lejos quedan aquellos años ochenta en los que nos abríamos paso con fuerza en el mundo a través de nuestra música y nuestra ilusión rebosante, en una década prodigiosa en la que triunfaron muchos artistas que siguen a día de hoy vigentes, y tienen mucho mérito, porque hoy las cosas son muy diferentes. En este mundo nuevo de tecnología y gratificación instantánea de información, la fama se ha convertido en algo instantáneo. Todos tenemos acceso al mundo en la palma de nuestras manos. Esto es una gran ventaja, pero también se pierde un poco el valor de historias forjadas con el tiempo y de las personas que han dedicado toda una vida a construir una gran carrera. Éste es el caso de Luis Miguel, un artista con una trayectoria impresionante que ahora se repasa a lo largo de estas páginas y en la que en algún momento cruzamos caminos. Este Oro de Rey, que es para mí un placer prologar, agradezco la invitación para ello de sus autores, hace un repaso al gran esfuerzo de Luis Miguel por forjar una leyenda en la música y en la vida.
 Yo me identifico mucho con la figura y los logros de Luis Miguel porque los dos tenemos algo en común, nos tocó luchar muy duro desde muy temprana edad y tuvimos que crecer rápido. La vida nos obligó a tener que aprender a trabajar muy duro afrontando situaciones y tomando muchas decisiones que posteriormente forjarían nuestro futuro. Precisamente merced a ese esfuerzo y trabajo constantes, el destino nos llevó a colaborar juntos tal como se refleja en las páginas de este libro. Tuve la dicha de trabajar con él en su primera grabación en inglés y fueron momentos lindos de nuestra historia. Fue cuando pude apreciar su dedicación y disciplina. Esas cualidades y ese gran talento fue todo lo que necesitó para romper muchas barreras en todo el mundo.
Su enorme presencia en el escenario, su gran personalidad y las grandes colaboraciones que siempre supo seleccionar con escritores importantes de nuestra década lo han llevado a conquistar el corazón de todos. Es increíble que nuestro género musical llamado bolero tenga dos encarnaciones, ya que los grandes éxitos del ayer tomaron una nueva vida al ser interpretados por él.
Estamos ante la biografía de una trayectoria dedicada a su pasión: la música. Luis Miguel es leyenda, sus cifras y su carrera le avalan, ahí están esos grandes logros en el escenario con giras que rompieron récords de venta en todo el mundo, y a su vez recibiendo importantes premios en todos los continentes. Todo esto siendo un embajador de nuestra música y con éxitos en español. En algún momento he pensado qué hubiera pasado si se hubiera hecho el famoso crossover, y lo he pensado en positivo pues siempre estuve convencido de que la admiración y las palabras que Frank Sinatra le dedicó no fueron un cumplido, sino que las sentía de verdad porque su talento es enorme. En cualquier caso él decidió cantar en español y es algo que todos los que hablamos y queremos este idioma que nos identifica debemos aplaudir.
Está muy cerca de cumplir 40 años de carrera, toda una vida, como él cantó alguna vez con una versión suya del bolero de Osvaldo Farrés, y que ya habían inmortalizado voces como las de Pedro Vargas y Antonio Machín. Toda una vida dedicada a la música y a su público, y todos deseamos que sean muchos más en los que nos pueda seguir deleitando con el arte de su voz. Es para mí un honor anticipar con estas palabras la gran historia de Luis Miguel, el Sol de México, cuyo brillo representa con orgullo a todos los latinos alrededor del mundo.
Oro de Rey
 Estábamos precisamente en la tarea de sumar los conciertos de la carrera de Luis Miguel, de los que se tiene un cómputo fiable, y cuando la suma pasaba ya de las 500 presentaciones en apenas media docena de años y a lo largo de doce diferentes países, dimos un profundo suspiro y paramos de contar. ¡Qué barbaridad!, ¡qué prodigio y qué mérito! Cantar tanto y tan bien por largo tiempo es algo sólo al alcance de un superdotado, de un genio, de un privilegiado, de una leyenda, de un rey. En uno de esos recuentos sonó, de casualidad, en una estación de radio la canción “Oro de ley” y supimos rápidamente que era una señal del cielo para un título a la altura de este libro y de este personaje. Todo lo que Luis Miguel ha tocado lo ha convertido en oro, un Sol con reinado propio, hasta pensamos en El Rey Sol, pero qué pesar que se fuera a mezclar en las búsquedas de Google con un famoso rey absolutista francés del siglo xvii. El “Oro de ley” de la canción derivó en “Oro de Rey”, bodas de oro con la vida, 50 años, un Sol convertido a fuerza de gritos de aliento de sus fans en el Luis Mi Rey del primer volumen de esta trilogía de la vida de Luis Miguel. Estaba claro, Oro de Rey.


¡Gracias por leer a Javier León Herrera!

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