Xueños

porMiguel Quintana Pali

10 minutos

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XUEñOS

Miguel Quintana Pali  

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INTRODUCCIÓN

Xoñar es visualizar una gran idea en acción.

He vivido tres veces mis xueños: primero los imagino, después los realizo y luego los recuerdo. Así he logrado vivir tres veces lo que llevo de vida, la mejor fórmula para la longevidad.

Los momentos más lúcidos de mi vida los he experimentado dormido, xoñando a color vivencias más allá de mis conocimientos, de mi capacidad intelectual, de mi experiencia, de mis estudios; diseñando y explicando el funcionamiento detallado de una compleja maquinaria de producción industrial adelantada a sus tiempos. Varias veces y de variados temas he tenido estos xueños increíbles que, al despertar, sólo he podido concluir que, en nuestra vida diaria, lejos estamos de poder explotar la capacidad total de nuestra mente, así como lejos está la inteligencia artificial de alcanzarnos. ¿Cuántos de los adelantos de la humanidad se habrán creado así, por generación espontánea, una noche en el subconsciente inteligente del ser humano?

También he tenido mis xueños fantásticos volando o, mejor dicho, brincoteando; pego un gran brinco y antes de caer y tocar el piso vuelvo a brincar un poco más alto y así sucesivamente me voy elevando poco a poco, pero cada vez con mayor velocidad. De esta manera me he ido de paseo por todo el mundo, con una gran vista panorámica desde el silencio de las alturas, con las caricias de la brisa del viento. Tienes que aprender a xoñar bonito o, de lo contrario, despertar a tiempo.

Si Diosito me concediera un xueño imposible, le pediría yo tener las siete vidas de un gato, poder volar y cantar como un ruiseñor. Sin embargo, la mayoría de mis xueños los he imaginado despierto, he corrido tras ellos y he alcanzado la mayoría. Hasta para xoñar hay que aprender, para no quedarse en un simple xoñador.

La otra mitad de la naranja de un xoñador es el emprendedor, el hacedor, el que baja sus xueños a la realidad. Y para ello, sólo se requieren tres pasos:

1. Escribir tu xueño en un papel y ponerle fecha para que se transforme en un objetivo

2. Dividir tu objetivo en pequeños pasos para que se vuelva un plan

3. Respaldar tu plan con acciones para que se convierta en realidad

La vida es del color y del sabor de tus xueños, y éste es el colorido y sabroso xueño que me está tocando vivir.

MIGUEL PALI QUINTANA PALI


QUÉ SUERTE
HE TENIDO DE NACER

CAPÍTULO 1

Antes que ser el fundador y director general de Grupo Xcaret, soy Miguel Pali Quintana Pali. Nací el 2 de septiembre de 1946 en la ciudad de Boston, Massachusetts, cuando mi padre estaba estudiando un MBA en la Universidad de Harvard. Soy el segundo hijo de seis hermanos que, a pesar de haber nacido en tres diferentes países —Chile, Estados Unidos y México—, al llegar a la mayoría de edad todos decidimos ser mexicanos por llamado del corazón. ¡Qué suerte he tenido de nacer!

Mi papá, Carlos Quintana Gómez-Daza, de familia poblana e ingeniero mecánico electricista por la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME) del Instituto Politécnico Nacional, estudiaba Ingeniería Industrial en la Universidad de Columbia, en Nueva York, cuando conoció a mi madre, Lulu Pali Solomon, hawaiana de origen y estudiante de música Antes que ser el fundador y director general de Grupo Xen esa misma casa de estudios. ¡Fue amor a primera vista! A los pocos meses de conocerse, en marzo de 1944, se casaron.

Poco después vinieron a vivir a la Ciudad de México, donde nació Carlos, mi hermano mayor. Sin embargo, más tarde se mudaron a Boston, pues mi papá fue a cursar la maestría que ya he mencionado. Ahí nacimos mi hermana Rosi y yo, seguidos de Lulu pero ya de vuelta en la Ciudad de México. En 1950, mi papá fue enviado a trabajar a Santiago de Chile por parte de la Comisión Económica para América Latina (Cepal). Durante los 10 años que vivimos ahí llegaron los dos pequeños de la familia, Lupe y Santi, y así completamos una pareja de mujer y varón por cada país en el que nacimos y vivimos.

Los seis tenemos dos nombres, el primero hispánico y el segundo hawaiano: Carlos Kaukaha, Miguel Pali —mis padres fueron tan creativos que repitieron el apellido de mi madre como mi segundo nombre—, Rosita Leinaala, Lulu Ululani, Ernesto Santiago Dominicus Hotu-Matua y Guadalupe Pauahi; todos de apellidos Quintana Pali.

Si bien yo nací en el país de mi madre, adopté la nacionalidad de mi padre, e incluso a los 18 años realicé mi Servicio Militar Nacional. Porque, recuerden, ¡los mexicanos nacemos donde se nos da nuestra regalada gana!


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